Nota editorial sobre base de datos, archivo y resguardo comunitario
Ulises Moreno-Tabarez
Esta publicación forma parte de una base de datos primaria cualitativa, comunitaria y audiovisual construida en Azoyú, Guerrero, dentro del proyecto Coastal Commons. El video y el texto que aquí se comparten constituyen una salida pública de un archivo más amplio producido mediante observación participante, memoria oral, diálogo comunitario, acompañamiento territorial y documentación audiovisual colaborativa. En ese sentido, el material contribuye a la documentación de historias locales de pueblos y comunidades, al fortalecimiento de memorias y culturas afro-indígenas, y a la producción situada de conocimiento con pertinencia territorial.
El acceso al conjunto completo de materiales permanece resguardado. Su consulta, uso y eventual circulación son acompañados por Ulises Moreno-Tabarez, como responsable académico del proyecto, en diálogo con autoridades, mayordomías, comités locales y personas de la comunidad que orientan qué puede compartirse, cómo debe contextualizarse y qué debe permanecer bajo cuidado local. Esta forma de resguardo reconoce que la base de datos no es solo un archivo académico, sino un corpus comunitario sensible, sostenido por criterios de consentimiento, responsabilidad ética, devolución territorial y respeto a las decisiones colectivas sobre la memoria, la imagen y la palabra.
Texto original por Keila Martínez martínez y Miguel angel liborio maceda, editado para publicación por el equipo editorial de Coastal Commons.
Desde hace generaciones, las comunidades cargan con heridas históricas y fracturas sociales que cambian de forma, pero no desaparecen. Las huellas del colonialismo y la esclavitud, junto con otras formas de despojo e imposición, dejaron marcas que siguen presentes en las dinámicas sociales, económicas y políticas. No se quedan en el pasado, se transforman y reaparecen en tensiones, desigualdades y silencios que atraviesan el presente.
En ese camino, los procesos de reconciliación importan, no como gestos aislados, sino como prácticas vividas desde la vida comunitaria. En Azoyú, Guerrero, la sanación comienza desde el centro mismo de la comunidad a través de La tradicional llorada, una práctica que cada 6 de octubre convoca a pedir perdón por las ofensas del año. La ceremonia se sostiene con procesiones solemnes acompañadas por bandas musicales, abrazos prolongados, intercambio de ensartas florales y palabras que pronuncian “perdón” y “olvido” por los agravios cometidos.
En un mundo donde a menudo se acumulan agravios y se guardan las palabras de disculpa, La llorada propone otro ritmo. No es un gesto superficial, es un acto de vulnerabilidad colectiva, un ritual donde las lágrimas se convierten en lenguaje de arrepentimiento y las flores en símbolo de paz. Esta práctica recuerda que la fortaleza de una comunidad no radica en la ausencia de conflictos, sino en su capacidad de afrontarlos, dialogarlos y perdonarse para continuar unida. Reafirma identidad, memoria y cohesión social, transmitiendo a las nuevas generaciones el valor del reconocimiento mutuo y la reconciliación.
La organización de la celebración se rige por el sistema de mayordomías y por comités de tradiciones y costumbres, tanto del barrio poniente como del oriente, quienes coordinan las festividades del pueblo. En algunas celebraciones trabajan conjuntamente y en otras por separado, pero siempre con el mismo propósito, preservar las tradiciones y asegurar su transmisión intergeneracional. Esa estructura, hecha de responsabilidades rotativas, acuerdos y trabajo compartido, es parte de lo que mantiene viva la celebración.
Durante el desarrollo del proyecto Coastal Commons colaboramos con la comunidad y presentamos los resultados del video realizado sobre La tradicional llorada, que se lleva a cabo cada año en octubre. En distintas ocasiones nos reunimos con integrantes de la casa ejidal para dialogar sobre el proyecto y acordar la fecha de presentación del material. Se entregaron invitaciones y se organizó un pequeño convivio como muestra de agradecimiento por la hospitalidad y colaboración recibidas.
En ese evento, las y los asistentes compartieron retroalimentación para la reedición del video y manifestaron su interés en una nueva presentación. Además, se acordó realizar la traducción del material al me’phaa, también conocido como tlapaneco, para su próxima difusión. En este proceso colaboraremos con la Universidad Autónoma de Guerrero, particularmente con el área de Sociología, con el fin de fortalecer el componente educativo sobre los procesos comunitarios que dan vida a esta tradición. De esta manera, La tradicional llorada no solo se mantiene como un ritual de reconciliación, también se consolida como un espacio de aprendizaje colectivo, memoria histórica y construcción comunitaria. Publicar el video ahora, tal como está, forma parte de ese compromiso, devolver el material a la comunidad, compartirlo con públicos más amplios, y seguir trabajando de manera cuidadosa y colaborativa en las siguientes ediciones.
Proyecto y apoyo:
Coastal Commons, financiado por la Urban Studies Foundation, referencia de apoyo USF SSA 230311, en colaboración con la Universidad Autónoma de Guerrero.
Créditos
Participantes comunitarios, mayordomías y comités locales de tradiciones y costumbres, gracias por su hospitalidad, orientación y autorización para compartir este trabajo.
Filmación y edición:
Miguel Liborio Macedo and Ulises Moreno-Tabarez
Cámara y sonido: Cecilia Ruz, Heidy Maciel, Ulises Moreno-Tabarez, Marilú Herrera, Fatima Cardenares, Keila Martínez, Concepción López, and Eduardo Hernández.
Traducción y subtítulos: Miguel Liborio Macedo
Lugar
Azoyú, Costa Chica, Guerrero, México





